domingo, 3 de diciembre de 2017

La importancia del sillín de la bicicleta

Una de los motivos de consulta frecuentes en los servicios de biomecánica del ciclismo es relativo al sillín de la bicicleta.
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Este sillín seguro que duele
Cuando nos referimos al sillin no debemos pensar únicamente en el punto en el que nos sentamos, sino también en la parte que determinará en gran medida la posición de nuestro cuerpo sobre la bicicleta, el reparto de nuestro peso corporal, la flexión de cadera, la extensión de rodilla, la técnica de pedaleo...

En esta entrada nos vamos a centrar no tanto en el posicionamiento del sillin, sino en la elección del sillín.

Un inadecuado sillín no solo puede causarnos las dolorosas y desagradables rozaduras en la zona del culot , también puede fomentar que la primera micción después del entrenamiento sea dolorosa o "escueza".

El adormecimiento genital (sobre todo en hombres) y aunque pensemos, por desconocimiento,  que es un problema habitual de todos los que vamos en bici también puede ser provocado por un inadecuado sillín. Si hablamos de mujeres, puede favorecer la aparición de pequeñas y persistentes infecciones de orina por existir demasiada presión en zonas que no deberían recibir tales fuerzas. 

Sea cual sea el problema, por suerte, el mercado dispone de una amplia variedad de sillines para todas las necesidades. Hay sillines de muchos tipos: más duros, más blandos, antiprostáticos, sillines sin nariz, sillines con dos narices, sillines más anchos, más estrechos... 
Resultado de imagen de tipos de sillin para bicicleta
Varios tipos de sillines disponibles en el mercado
Además, dentro de cada tipo de sillín, las marcas suelen hacer diferentes gamas. Con sillines full carbon, sillines de plástico y raíles de aluminio, sillines de carbono y raíles de titanio...etc etc. Por lo tanto no hay excusa para eliminar los dolores en la zona. 
Y OJO, en ocasiones el sillín más caro de la marca no tiene por qué ser el que mejor te vaya, seguramente sea el que material más ligero y novedoso lleve, pero tal vez no sea el que tu cuerpo necesita. Asesórate bien, elige el sillín adecuado para ti y recuerda ¡no tiene por qué aparecer dolores por el mero hecho de ir en bicicleta!